Un recorrido por el sector de la Caleta Punta de Choros incluye una pasada por dos de las tres islas que conforman la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt: Isla Choros, Isla Damas e Isla Gaviota.
Para llegar a ellas basta con pedir un permiso, pagar una suma de dinero a la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y subirse a uno de los botes de pescadores de la zona (son los únicos existentes y disponibles), todos acondicionados para turismo con motor y equipados con chalecos salvavidas.
El recorrido, que parte en Isla Choros, permite a los turistas apreciar desde lejos -ya que la isla no es apta para el turismo- variadas aves y lobos marinos, los que habitan en cuevas ubicadas entre los roqueríos formados por la acción del viento y el mar.
La navegación continúa en dirección a Isla Damas. Ahí los viajeros pueden conocer sus hermosasplayas de arenas blancas y mar turquesa, su variada flora endémica -que se puede recorrer gracias a los senderos que la CONAF ha habilitado para los turistas- y sus delfines Nariz de Botella y excepcionales pingüinos de Humboldt.
Y es que el avistamiento de estos pingüinos es bastante particular. La especie es propia de aguas muy frías, pero gracias a la corriente de Humboldt, es posible que puedan habitar en un lugar tan inusual como éste: a pocos kilómetros del desierto más árido del planeta.





